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Se trata de “Un maestro, una causa, un efecto”, de la artista plástica Cecilia Mendoza, Cez, y se podrá visitar en el Centro Cultural Borges

La artista plástica Cecilia Mendoza, Cez, inaugurará el próximo 18 de agosto en el Centro Cultural Borges la exposición “Un maestro, una causa, un efecto”, que reúne pinturas inspiradas en el músico Gustavo Cerati.

Esta muestra se da en paralelo con el segundo aniversario de su muerte, el 4 de septiembre de 2014 y se trata de la segunda muestra de la artista en homenaje al ex líder de Soda Stereo, que reúne siete piezas realizadas con diferentes técnicas.

Cez desde niña fue diagnosticada con síndrome de Asperger y el arte fue su gran modo de expresión y comenzó a pintar hace tres años en forma autodidacta y actualmente los estilos por los que varían entre el realismo, el hiperrealismo, el abstracto y lo clásico.

Solemos, nosotros los mortales, exaltar en íconos a las figuras que con sus obras han logrado destilar las ideas y el pulso con el que latían los hombres de su tiempo. Ellos descodifican el mensaje de su época, y a cambio les obsequiamos el tesoro más preciado por la humanidad: la inmortalidad. Al renombrarlos los multiplicamos en una secuencia, un orden, un logos, infinito. Este ejercicio, nos distrae acaso, de nuestra más latente amnesia, la de la conciencia de la muerte.  Aquellos tópicos (el infinito, la secuencia, los paralelos y la circularidad del tiempo) fueron (algunas de) las grandes obsesiones de Borges y de Cerati. Que vuelvan a encontrarse sus obras entonces no puede tratarse de una absurda casualidad.

Tal vez una de las faenas más exquisitas para un artista sea la de plasmar estas secuencias en una obra. Con su “Babel”, la pintora argentina Cecilia Mendoza (Cez) retoma aquellas obsesiones. Para sintetizarlas, apela a dos técnicas que se miran en el tiempo como en un espejo: Una, la sanguina, la misma que utilizaban los maestros clásicos durante el renacimiento, como base de otras capas de pintura, que, como en la obra de Gustavo, nos quedamos esperando ante su repentina partida, dejándonos el vacío de lo inconcluso. La otra técnica, el zentangle, vanguardista, busca los senderos que se bifurcan y produce secuencias que resultan en una pintura circular “cuyo centro está en todas partes y su circunferencia en ninguna.

Cez nos propone dos interrogantes. ¿Puede el espectador ver dos veces la misma obra? ¿Puede acertar en dónde comienza y en dónde acaba?”, sostiene Ezequiel Martinez LLaser, a propósito de esta muestra.

“Un maestro, una causa, un efecto” se podrá visitar del 18 de agosto y hasta el 11 de septiembre en el Centro Cultural Borges, Viamonte 527, esquina San Martín, de lunes a sábado de 10 a 21 y domingo de 12 a 21, con entrada libre y gratuita.

 

 

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