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Por Natalia Arenas

Despojado de toda formalidad y corrección. Así será este evento con formato de show televisivo que se propone explorar, descubrir, deformar al escritor polaco injustamente ninguneado por la elite literaria de nuestro país. Habrá famosos (actores, periodistas, cantantes) y muy pocos escritores, prometen. Todo eso, con entrada libre y gratuita. ¿Qué más querés?

gombro o muerte

Había que encontrar la manera de lanzar un libro con 37 textos inéditos sobre Witold Gombrowicz. Pero no podía ser una presentación como cualquier otra. No. Nada de atriles ni gente con saco, corbata y zapatos acharolados hablando en serio sobre este escritor polaco que supo ser todo lo políticamente incorrecto que pudo (y acaso más).

Había que mover un poco más ese avispero inmerso en la literatura convencional. Había que hacer algo divertido, incorrecto, algo que rompa los formatos, pero que sea visualmente irresistible. Así, más o menos, surgió Contra los Escritores.

gombrowiczWitold Gombrowicz (1904-1969) es uno de los escritores más importantes de la literatura universal del siglo XX. Su creatividad, su humor, su inteligencia, su sentido crítico, su originalidad, su manera de trabajar con la palabra marcaron un antes y un después en la tradición literaria internacional.

“Sin embargo, si bien su vida y producción fueron estudiadas ampliamente, no cuentan hoy en Argentina con la difusión, resonancia y reconocimiento que merecen”, dicen, a modo informativo, desde el Congreso Gombrowicz, organizadores de Contra los Escritores. También es parte de la organización la asociación civil Grupo Heterónimos.

El libro que presentarán es “El Fantasma de Gombrowicz recorre la Argentina” que incluye 37 artículos inéditos de los principales especialistas en Gombrowicz de todo el mundo. Es de descarga libre y gratuita y se puede bajar en PDF en www.congresogombrowicz.com/libro-del-congreso.

Y la excusa para presentar ese libro será este evento cultural con formato de show televisivo, que se realizará en el porteño Teatro del Globo, ubicado en Marcelo T. de Alvear 1155, el martes 16 de agosto a las 20:30. Gratis.

“Su nombre se debe a Contra los poetas, la conferencia que Gombrowicz dio en 1947 en la Sociedad Argentina de Escritores”, apunta Wanda Wygachiewicz a Crónicas y versiones. La idea, dice, es “continuar con la campaña ‘Echemos a Gombrowicz a la calle’ que iniciamos el año pasado y en la que ya hicimos lecturas de un minuto de la obra del escritor polaco y una performance en la Universidad Nacional de Buenos Aires”. “Esta vez, llevamos a Gombrowicz, su vida y su obra directamente al teatro, pero, por supuesto, rompiendo el formato teatral”, agrega Wygachiewicz.

¿Será un disparate? Probablemente. ¿Vale la pena ir? Casi seguro que sí. Casi, porque si no hay ganas de divertirse, mejor quedarse en casa, al lado de la biblioteca. O de la compu.

Un proyecto que se materializó rápidamente

Como la entrada es libre y gratuita, los organizadores necesitaban reunir fondos para financiar el alquiler del teatro, los técnicos y algunas otras cuestiones. Tanto quienes organizan, como los famosos que participarán lo harán ad honorem.

Para eso, se pusieron un objetivo: recaudar 30 mil pesos. Y lo lograron. ¿Cómo? Con diferentes “combos” que los participantes podían comprar on line: merchandising muy original de Gombrowicz (medias y tazas térmicas) y libros. Si no lograban juntar ese dinero, el proyecto no iba a poder realizarse. Pero lo lograron, incluso antes de lo previsto. Y hasta lo superaron (el resto del dinero se utilizará en otras actividades que organicen, como el segundo Congreso Internacional Gombrowicz). Así que, se hace.

Preguntas frecuentes

Crónicas y Versiones conversó con los hacedores de esta locura y contestaron así:

¿Qué nos estamos perdiendo quienes no leímos a Gombrowicz?

Nicolás Hochman: Ser provocados. La gran virtud de Gombrowicz es molestar a sus lectores, obligarlos a reflexionar sobre la incomodidad constitutiva de la literatura, del acto de leer. Y después, si uno tiene ganas de ponerse a pensar, se va a dar cuenta de que eso mismo es aplicable a cualquier circunstancia cotidiana. Gombrowicz es un tipo que aporta herramientas para pensar, para reírse, para cuestionar la autoridad, para ver qué pasa con la política, con las relaciones sociales, con la sexualidad. Es un tipo que moviliza mucho.

Sofía Alemán: Tener la oportunidad de pelearte, amigarte y volver a hacer las paces con él, mientras lo estás leyendo. Gombrowicz es un montón de facetas, todo al mismo tiempo, y tiene la delicadeza de recordártelo cuando escribe ficción -o cuando se ficcionaliza en su “no-ficción”-.

¿Por qué hay que deformarlo? ¿Qué significa ese concepto?

Marcos Urdapilleta: Uno de los temas más importantes contra los que escribe Gombrowicz es el de la forma. La forma en general, en sentido abstracto: la forma en la que los escritores, por ejemplo, hablan, se mueven o escriben y que hace que sean interpretados como escritores, que sean un poco “más escritores”. Sobre esta cuestión, una vez en un taxi, durante la organización del ciclo de teatro del Congreso, surgió una cuestión divertida: ¿Gombrowicz era o se hacía? La respuesta seguramente sea: las dos cosas. Gombrowicz es y hace su forma de ser, se hace a sí mismo. Y se hace terriblemente provocador. En su Diario dice “no sé quién soy, pero sufro cuando me deforman, eso es todo”. Deformar a Gombrowicz es necesario porque es gombrowicziano: es encarar su literatura con la misma inmadurez y con el mismo gesto provocador con los que él, que tanto se enfrentó a las formas establecidas, se convirtió en el escritor de la forma. Y el mejor modo de hacer eso es ponerle el cuerpo a las ideas. Por eso hay que salir a la calle y hacer cosas: hacer performances, city-tours, muestras de ilustraciones. Llenar un teatro de gente para jugar a deformar, y en el medio estampar la cara de un escritor polaco en una taza, en un par de medias, en un montón de afiches.

La idea de estar “en contra de” supone, en contraposición, “estar a favor de”. ¿A favor de qué están los organizadores de este evento?

Diego Tomasi: Estamos a favor de que la cultura llegue a mucha gente. De que se difunda y se lea de modos no tradicionales a autores que todos podemos disfrutar. De las lecturas que interpelan e incomodan al lector. De hacer cosas muy en broma, muy en serio. Y estamos a favor de un montón de escritores, claro.

Sofía Alemán: Estamos a favor de estar en contra de ser solemnes, sobre todo si se trata de sacar del escondite a un escritor que puede ser leído por muchos más de lo que lo hacen. Queremos que cualquiera pueda participar de la fiesta y por eso organizamos un evento que tiene como medio lo lúdico. Conocer a Gombrowicz a través de juegos es bastante inusual, y no sabemos si va a repetirse.

¿Quiénes pueden participar?

Valentino Cappelloni: Todos, todas. No hace falta ser universitario, ni de alguna religión o etnia en particular, ni ser hincha de algún equipo de fútbol o miembro de algún sindicato u ONG, y menos que menos haber leído a Gombrowicz (quizás es mejor). Se puede ser apolítico, apartidario, simpatizante, militante (también aceptamos entrenadores de Pokémon GO). Eso, en parte, es lo que queremos manifestar: que no hay escritores difíciles sino modos de leer. Que cualquiera se puede acercar a Gombrowicz. Por eso la entrada es libre y gratuita (por orden de llegada).

Queremos mostrar que Gombrowicz es divertido y accesible. Queremos abrir esa puerta.

¿Informal, elegante o elegante sport?

Wanda Wygachiewicz: Elegante y con zapatos amarillos.

Diego Tomasi: Remera negra, jeans, zapatillas. Y medias de Gombrowicz.

Valentino Cappelloni: Saco, camisa, franciscanas.

Marcos Urdapilleta: Informal: sobretodo, pipa y sombrero, y una botella de ginebra.

Nicolás Hochman: Pantalón de vestir, saco, remera y zapatillas.

Sofía Alemán: Elegancia lo suficientemente deportiva, por si alguien quiere salir corriendo.

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