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En el año del centenario del nacimiento del escritor y en el que también se cumplen treinta años de su muerte, vuelven a las librerías estás dos obras escritas durante la década del ´50.

Julio Cortazar Portrait Session

En el año del centenario del nacimiento de Julio Cortázar y en el también se cumplen 30 años de su muerte, regresan a las librerías, publicadas por Alfaguara, “Adiós, Robinson y otras piezas breves” e “Imagen de John Keats”, dos obras de la pluma del escritor.

En “Adiós, Robinson y otras piezas breves” se reúne el teatro de Cortázar con posterioridad a “Los reyes, las primeras piezas, Dos juegos de palabras” escritas en 1948 y 1960, son de inspiración poética. De los años setenta es “Nada a Pehuajó”, que se inscribiría en el teatro del humor y del absurdo.

“Adiós, Robinson” es  texto radiofónico escrito también en los años setenta, que se puede calificar de fábula anticolonialista. Estos breves textos quieren ser juegos, divertimentos, y lo son tanto por su lado transgresor, su lenguaje a menudo irreverente, como por su seriedad secreta, ajena a cualquier forma de énfasis.

“Imagen de John Keats”, escrito por Cortázar entre 1951 y 1952, no quiso ser ni una biografía ni un ensayo, sino “una especie de diálogo donde Keats estuviera lo más presente posible”.  A través de cartas y poemas, el autor traza un retrato entrañable del poeta, pasea y conversa con él, sigue el itinerario de su vida, comenta su obra. Llega así a rastrear y formular una poética del camaleón que llegará a ser la suya propia.

“Libro suelto y despeinado, lleno de interpolaciones y saltos y grandes aletazos y zambullidas”, quizás estas palabras del autor sean las que mejor den idea del tono de este libro que durmió durante casi cincuenta años y fue publicado por primera vez en 1996 como homenaje a Keats y a Cortázar, hermanados a dos siglos de distancia en la misma idea de la vida y la tarea poética.

Nacido accidentalmente en Bruselas en 1914, Julio Cortázar es uno de los escritores argentinos más importantes de todos los tiempos. Realizó estudios de Letras y de Magisterio y trabajó como docente en varias ciudades del interior de la Argentina. En 1951 fijó su residencia definitiva en París, desarrollando desde allí una obra literaria única dentro de la lengua castellana. Algunos de sus cuentos se encuentran entre los más perfectos del género. Su novela “Rayuela” conmocionó el panorama cultural de su tiempo y marcó un hito insoslayable dentro de la narrativa contemporánea. Cortázar murió en París en 1984.

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