Share Button

La obra transcurre en el cementerio municipal del pueblo de Carhué, en el límite con Epecuén, ante el acecho de una tormenta.

“Las Encadenadas”, con dirección y dramaturgia de Juan Mako, regresa a escena los viernes a las 22  en el Abasto Social Club, la sala porteña ubicada en Yatay 666.

En la obra, tarde noche de verano en el cementerio municipal del pueblo de Carhué, en el límite con Epecuén, provincia de Buenos Aires.

Ante el acecho de una tormenta incipiente y cansadas de la rutina, dos mujeres encargadas del crematorio intentan terminar lo antes posible su jornada laboral.

De repente el llamado de su jefe genera que aquellas heridas, ruinas y cenizas del pasado se remuevan y vuelvan a salir a luz.

El elenco lo completan Mónica Driollet (Graciela), Cecile Caillón (Esther) y Claudio Depirro y  Diego Torben (Arismendi).

“Encadenadas” tiene escenografía de Sol Soto, vestuario y caracterización de Paola Delgado, iluminación de Alejandro Le Roux, diseño Sonoro y fotografía de El Pájaro Films, asistencia artística de Tobías Cortes y supervisión dramatúrgica Gabriel Fernández Chapo.

LEA TAMBIÉN:

“Aniversario”, de Ramiro García Zacarías, en Timbre 4

¿Qué pasó en Epecuén?

Villa Epecuén es el nombre de un pueblo turístico argentino en ruinas, ubicado en el partido de Adolfo Alsina, provincia de Buenos Aires. Situada a 7,3 km de la ciudad de Carhué, fue fundada en 1921 a orillas del lago del mismo nombre, y llegó a tener cerca de 1.500 habitantes, siendo visitada por un promedio de 25 mil turistas durante el verano.

El lago Epecuén, (Uno de los 6 lagos que componen el sistema de lagunas encadenadas del oeste) se transformó en el balneario más exclusivo del país.

Era el destino de moda de esa época y el lugar escogido por la aristocracia bonaerense como destino no solo para el ocio, sino también para curar enfermedades reumáticas y de la piel. Sus aguas altamente mineralizadas eran famosas por su similitud con las propiedades del Mar Muerto.

Por esta razón, el agua termal ha tenido una función curativa y la OMS (Organización Mundial de la Salud) la incluyó dentro de la medicina tradicional.

En 1985 una inundación provocada por una crecida del lago sumergió a la ciudad completamente bajo el agua, obligando a su evacuación total.

 

Share Button