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La exposición está basada en el libro «A Lola le gusta lo imposible», de Arte a Babor, y combina juego y aprendizaje presentando aspectos representativos de su obra.

«Lola Mora: viaje a un tiempo de pioneras», una muestra participativa que combina juego y aprendizaje presentando aspectos representativos de la artista y su obra, está disponible en La Usina del Arte.

La exposición está basada en el libro «A Lola le gusta lo imposible», de Arte a Babor, y está dirigida a chicas y chicos de 8 a 12 años que, a partir de distintas estaciones, descubrirán su obra, su lenguaje artístico y las dificultades y críticas que sobrellevó.

Las chicas y los chicos van a poder descubrir las obras de la escultora Lola Mora en un recorrido por diferentes estaciones, conocer su lenguaje artístico y las dificultades y críticas que sobrellevó por ser mujer.

La muestra permanecerá hasta el 6 de octubre, en vacaciones de invierno todos los días de 11 a 19 y del 5 de agosto al 6 de octubre de martes a jueves de 14 a 19; viernes, sábado, domingos y feriados de 10 a 21, con entrada gratuita.

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No hay un registro exacto de dónde y qué día nació Lola Mora. Su familia vivía en un campo en la frontera entre Tucumán y Salta.

Fue inscripta en una parroquia de Trancas el 22 de junio 1867 y su nombre completo era Dolores Candelaria Mora Vega.

Cuando era pequeña, la familia se mudó a San Miguel de Tucumán para que ella y sus hermanos pudieran estudiar. No era común que las niñas fueran a la escuela y ya más grande, Lola Mora tomó clases de dibujo y pintura.

El destino de una mujer en esa época era casarse y formar una familia, pero Lola decidió hacer una carrera en el arte. Logró que le den una beca nacional para seguir estudios en Europa.

Eligió Roma y se enamoró de esa ciudad llena de fuentes y esculturas de mármol. Dejó la pintura por la escultura.

Talentosa, aprendió rápido y montó su taller. Se hizo muy conocida y su fama llegó hasta Buenos Aires desde donde le encargaron varios monumentos.

Argentina deseaba embellecerse para celebrar el Centenario del Primer Gobierno Patrio. Si bien realizó muchas obras públicas para la Argentina, pocas quedaron en pie como Lola Mora las creó.

Las constantes dificultades y los altos costos de mantener el taller la alejaron finalmente de la escultura, pero su actitud emprendedora la llevó a buscar nuevos desafíos: inventó una forma para proyectar cine sin pantalla, se dedicó a la minería y también trabajó en proyectos de urbanismo.

Lola Mora falleció en la ciudad de Buenos Aires en 1936.

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