Se trata de un disco y espectáculo audiovisual en homenaje a la décima espinela y su gran influencia en la poesía y música popular.

La agrupación Aguafuertes presenta su nuevo trabajo “Aguafuertes Decimales – Viajera Continental,”, disco y espectáculo audiovisual en homenaje a la décima espinela (composiciones poéticas escritas en estrofas de diez versos, creadas por el español Vicente Espinel en 1591) y su gran influencia en la poesía y música popular del continente americano aún hasta nuestros días.
Las presentaciones serán el jueves 23 de marzo a las 21 en Hasta Trilce, Maza 177, y el el viernes 28 de abril a las 21 en el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, Avenida del Libertador 8151.
“Aguafuertes Decimales – Viajera Continental” es interpretado por voces femeninas de distintas latitudes: Sandra Peralta de Perú, Amanda Querales de Venezuela, Eli Monteagudo de Cuba y Mel Muñiz de Argentina y cuenta con la dirección musical de Francisco Huici, quien también realizó la composición y toca guitarras y saxos.
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La décima espinela, formato con el que originalmente se intentó evangelizar al Nuevo Mundo, atravesó un proceso de folclorización por los habitantes de América, quienes lo apropiaron y sumaron a sus músicas vernáculas, logrando un mestizaje musical único.
Así, la décima espinela se fue transformando entonces en punto guajiro o cubano, son jarocho (México), milonga (Argentina y Uruguay), socabón (Perú), payada y estilo (Argentina), tonada (Argentina-Chile-Uruguay), mejorana (Panamá), galerón y punto de navegante (Venezuela), entre otros. Su influencia es notoria también en los versos de Sor Juana Inés de La Cruz o en los de Violeta Parra y se mantiene viva hasta la actualidad, ya que cantantes como Joaquín Sabina y Jorge Drexler la utilizan en sus composiciones (ver charla Ted de Drexler sobre la décima espinela).
De esta manera, el recorrido del disco propone el viaje de la décima española por nuestro continente. Los cuatro versos que se conjugan en la décima tienen su correlato con las cuatro voces de Amanda Querales, Mel Muñiz, Sandra Peralta y Eli Monteagudo, y con los cuatro elementos de la orquestación elegida: un quinteto de maderas clásico (la Europa barroca); las “Cuerdas Bastardas” (Vicente Espinel fue quien agregó la sexta cuerda a la Vihuela, generando una descendencia en América de guitarras, tiples, jaranas, charangos, cuatro, tres, y múltiples variantes cordófonas); la percusión afrolatina, y las voces, la Palabra, la Madre Patria.
El disco comienza con una introducción sobre el inicio de la décima en el Perú, A todo canto de Monte, con letra del máximo exponente peruano Nicomedes Santa Cruz, en ritmo de Socabón (ritmo antiquísimo sobre el cual se versaba en décimas en la época de la Colonia). Con colores barrocos, España Siglo de Oro, y el protagonismo de las maderas y las “cuerdas bastardas”, castañuelas y cajones, se inicia el viaje de la mano de Sandra Peralta.
No Hay Bien que de Mal me guarde, la primer Décima escrita por Vicente Espinel en 1591, en ritmo de milonga, sobre una orquestación de la técnica guitarrística de Atahualpa Yupanqui, esta vez con saxos y con el contrapunto de Mel Muñiz y Amanda Querales. Gran parte del tratamiento musical de los vientos es producto de la transcripción estricta de arpegios y acompañamientos folklóricos del tres cubano y guitarra adaptados luego con técnicas contrapuntísticas barrocas a las líneas de cada instrumento, logrando texturas interesantes rítmica y melódicamente, fuera del repertorio estándar de dicha familia.
Con La Andarita (basada en el poema en décima del peruano Abelardo Gamarra «El Tunante», cuenta la historia de un Robin Hood criollo, Luis Pardo. La letra fue publicada en 1909 y luego fue sufriendo modificaciones pero siempre dentro de la décima), el viaje conduce al romanticismo latinoamericano, siglo XIX, donde recorremos géneros como el Vals peruano, el Son Guajiro (Viajera Peninsular, hermoso relato de la Décima en la Isla de Cuba).
Dime, Vencedor Rapaz, de Sor Juana Inés de la Cruz, es el crudo relato de un femicidio, en ritmo de milonga y con claros guiños stravinskianos. Bajo nuevas luces reinterpretamos este texto que se atribuyó en diversas ediciones y notas al pie como “canto a Cupido”. El videoclip que acompaña la producción da muestra del tratamiento lumínico particular de este tema interpretado por Mel Muñiz.
Violeta Parra dejó en su inmenso legado la décima Mas van pasando los años, en este álbum con Amanda y Eli interpretando esta milonga en 7/4, buscando alivio en el canto.
Con Ñañachai abre un mañana aparece la primera canción de autoría original de Francisco Huici y Sandra Peralta, en ritmo de Huaylas peruano y con letra de Sandra en Runa Simi o Quechua.
Luego Galas de Cuba avizora la vuelta, con esta décima de Juan Cristóbal Nápoles Fajardo, “El Cucalambé”, descripción bucólica de la Isla, con mambo final y la participación de Luis Mina, gran cantante peruano, en la décima de despedida.
El epílogo de la obra es una décima escondida en el Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, amigo entrañable de Espinel, Miguel de Cervantes. Al fin, como todo pasa, en ritmo de Habanera, el ritmo americano primigenio, que dio origen con su patrón percusivo al universo folklórico afroamericano.
Y el bis, otra décima de Violeta Parra, La cena ya se sirvió, en ritmo de cumbia, la Reina de América, con todo el equipo cantando, da cierre al disco.
Cada tema de Aguafuertes Decimales-Viajera Continental tiene su décima de introducción, y cada artista tiene su décima de presentación.
Actualmente, la agrupación Aguafuertes está presentando este disco en formato de orquesta con un cuarteto de saxos, presentador decimista, percusiones y cantantes invitadas.



