El quinteto lanzó un nuevo trabajo en dos entregas, “Lado A y B”. Lo presentan en la Biblioteca Nacional.

Vuela Chiringa lanza su segunda producción discográfica, “Coplas para el azar”, en dos entregas, “Lado A y B”.
El quinteto formado por Silvia Juan Bennazar en voz, Santiago Torricelli en piano y arreglos, Melina Kyrkiris en violonchelo, Lucas Trosman en percusión y Santiago Álvarez en armónica, se aventura a un nuevo trabajo discográfico con dos lados, como en los discos “de antes”.
De esta forma, ya está disponible en todas las plataformas digitales el Lado A y el 5 de mayo será editado el Lado B, siempre a través del Club del Disco.
La presentación oficial será el jueves 27 de abril a las 19 en el auditorio de la Biblioteca Nacional (Agüero 2502, Recoleta), con entrada libre y gratuita, y será el comienzo de una serie de conciertos para dar a conocer este nuevo material.
“Coplas para el azar” es el segundo disco de Vuela Chiringa. Con una nueva formación de quinteto (piano, violonchelo, percusión, armónica y voz) el grupo continúa desarrollando su propia sonoridad caracterizada por la riqueza en las texturas y la exploración tímbrica, pero siempre cercana a la música popular argentina y latinoamericana.
En este nuevo álbum, aparecen composiciones de autoría propia donde también se refleja la influencia del género canción sobre las nuevas composiciones folklóricas de nuestra región.
“Nos encuentra ya habiendo transitado el tocar juntos y con muchas decisiones tomadas respecto a la sonoridad y al mensaje que queremos transmitir. Es importante destacar que ahora somos un quinteto, hemos sumado una armónica a nuestra formación original y la premisa sigue siendo la misma: no hay roles musicales preestablecidos”, dicen desde el grupo.
“Sentimos que es un disco pausado, calmo, muy consolidado en nuestras decisiones estéticas, donde conviven momentos de mucha intimidad con otros de una profunda búsqueda expresiva. Incorporamos canciones propias en mayor medida y a diferencia de “Tonadí”, sólo tenemos cuerdas invitadas en una canción”, agregan.
Vuela Chiringa se ha vuelto una aventura creativa donde los límites entre hacer música y compartir una amistad están desdibujados. Posiblemente ese sea nuestro aspecto más clásico, una receta milenaria que nunca falla: música y amigos.



