La puesta está basada en Juana “Pochola” Silva, creadora y directora de la primera murga de mujeres llamada “Rumbo al infierno”.
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El biodrama llamado «Pochola, la murga», cuyo eje principal es la memoria histórica con perspectiva de género, arranca su segunda temporada los domingos de octubre a las 20.30, en Nün Teatro, en Juan Ramirez de Velasco 419.
Está basado en Juana “Pochola” Silva, creadora y directora de la primera murga de mujeres llamada “Rumbo al infierno”. Obra escrita en el Posgrado de Dramaturgia de la Universidad Nacional de las Artes, con el asesoramiento dramatúrgico de Vivi Tellas.
La puesta tiene dramaturgia y dirección y Majo Silva y las actuaciones de Claudia Stigol, Juliana Ramirez Gisbert, Victoria Cestau, Carolina Pofcher, Violeta Fernandez Bussy, Fernando D’amico, Matias Garnica Casusso, Federico Accorinti y la propia autora.
Se encuentra dialogando entre un formato de teatro documental y la estructura de una murga, re- presentada por actrices que cantan en vivo. Dicho cruce da origen a una obra original en cuanto a la forma y a la historia que cuenta, que si bien es real, no se ha visibilizado como debería, siendo que se trata de un surgimiento feminista de mediados del Siglo XX. Una dramaturgia rioplatense, que da a conocer a una pionera, que ha quedado en el olvido, junto a un grupo de mujeres que rompieron las formas impuestas.
“Pochola, la murga” es un historia que se dirige a todas aquellas personas que luchan por sus sueños.
Una obra autobiográfica que aborda el rol de la mujer en el carnaval y en la sociedad, atravesando los años cincuenta hasta la actualidad, dando cuenta del origen de la primera murga conformada íntegramente por mujeres: “Rumbo al infierno”.
En un tiempo en donde el rol de la mujer estaba limitado a los quehaceres domésticos, estas muchachas decidieron atravesar un sin fin de prejuicios y limitaciones que acarreaba semejante rebeldía.
La historia transcurre entre Argentina y Uruguay, proyectándose entre ambos países como fue la vida de mi madre, la mía y la de tantas personas que viven escindidas entre un lugar y otro. La estructura de la obra también se divide y se vuelve a encontrar entre situaciones de ficción y de realidad, entre partes actuadas y partes cantadas, porque la obra cuenta con un coro murguero que, por medio de canciones en vivo, finalizan las escenas transcurridas.
Esta obra no solo visibiliza la historia de Pochola Silva y su murga de mujeres “Rumbo al infierno” sino que también da cuenta de una parte de la historia de las mujeres rioplatenses, de nuestra identidad cultural, las distintas vivencias de una familia a través del tiempo y el desarraigo que provoca vivir entre dos países. Una historia de amores y desamores que dialogan entre la ficción y la realidad, desde mediados del Siglo XX a la actualidad.
Su universo nos interpela poniendo de manifiesto situaciones que en el pasado y en el presente se repiten o se transforman construyendo nuestra propia identidad cultural. A su vez reivindica y la historia de una pionera cuya creación ha sido invisibilizada.



