Diez años sin el Doctor Tangalanga

Share Button

El genial humorista y autor de una desopilantes bromas telefónicas partía hace una década a sus 97 años.

Julio Victorio De Rissio, conocido como Doctor Tangalanga, Tarufetti y otros tantos nombres, fallecía hace una década, el 26 de diciembre de 2013 a sus 97 años.

Había nacido el 10 de noviembre de 1916 y fue una de las figuras públicas cuya muerte se anunció repetidas veces, rigurosamente desmentidas por el propio humorista. «No me morí, hijos de puta», fue uno de sus mensajes en los que desmintió su muerte.

Sus bromas telefónicas comenzaron a ser conocidas a fines de los `80, a través de casetes grabados que circulaban entre sus primeros fans,. De todos modos, según sus recuerdos su actividad había comenzado en los `60, cuando decidió divertir a su amigo Sixto, que convalecía de una operación.

En sus andanzas, llamaba por teléfono a un número determinado y arremetía contra sus interlocutores, que poco a poco iban montando en cólera hasta estallar en toda clase insultos que Tangalanga sabía contestar en calma.

Sus víctimas eran pequeños comerciantes, dueños de gimnasios, propietarios de supermercados chinos, fábricas de pastas, farmacéuticos, masajistas, a los que reclamaba con amabilidad por algún servicio fallido, aunque en algún momento colocaba un término fuerte que conducía la conversación al caos total.

Tenía algunas rutinas como referir a un sobrino suyo o como damnificados en alguna transacción y desafiar al interlocutor a una pelea a golpes de puño en alguna dirección falsa.

Se identificaba con diversos nombres y cuando debía revelar su número telefónico comenzaba con dígitos normales para luego pasar al disparate agregando números infinitos e incluso restas y divisiones.

Su repentización era inigualable y sabía como retrucar a cualquier embate con una salida desopilante, logrando que su interlocutor se encolerice aún más.

La identidad de ese individuo al que nadie había visto el rostro era un misterio bien guardado, hasta que alguna nota periodística, cuya foto escamoteaba sus facciones, y la convocatoria de Jorge Guinzburg para que actuara en «Peor es nada», en 1994, dieron algún indicio.

En televisión Tangalanga apareció como un señor mayor, bastante atildado aunque sus rasgos estaban ocultos por un bigote y una barba postiza, además de un gorra, elementos que nunca abandonó en su actividad pública.

Ese programa fue el espaldarazo para ampliar su fama, que se extendió al ciclo de Susana Giménez y hasta su única incursión cinematográfica en el largo de animación argentino «El sol» (2009), de Ayar Blasco, visto en el Malba, donde su voz se escuchaba junto a las de otros actores.

Las bromas pesadas de Tangalanga pasaron de lo casero a la industria discográfica con «Los llamados telefónicos del Dr. Tangalanga», que alcanzaron los nueve volúmenes, «Los llamados inéditos del Dr. Tangalanga» (cuatro volúmenes), «Dr. Tangalanga: Cuentos con amigos» y otros tantos, que vendieron más de 250.000 copias oficiales y obtuvieron Discos de Oro.

También se supo presentar en público en algunos reductos porteños,  donde acudían a presenciar sus llamados sus más fieles seguidores.

Además, Luis Alberto Spinetta fue su amigo y su gran admirador. El Flaco incluyó su voz sampleada en la canción «Lago de forma mía», del álbum «Pelusón of milk» (1991).

 

 

Share Button
Share