Se trata un viaje íntimo de nueve canciones que hablan de su historias y sus duelos. Lo presenta en La Diagonal Cultural.

Lore Browarnik lanzó «Lo inesperado», su primer disco, un viaje íntimo de nueve canciones que hablan de su historia, sus duelos y de esa fuerza silenciosa que nos habita y nos impulsa a crear.
«Lo inesperado» cuenta con la producción artística de Julián Mourin y Luca Laurito y la participación de grandes maestros como Marcelo Moguilevsky en flautas, Cecilia Gauna en voces y Marcela Pedretti en piano.
La presentación oficial será el sábado 9 de agosto a las 20, en La Diagonal Cultural, en Martínez. Entradas a través de Passline
“Lo inesperado” llegó sin aviso, como llegan las cosas que verdaderamente importan. No fue un disco planeado, simplemente ocurrió. Como el río que no pregunta adónde va, como una emoción que irrumpe y nos desarma.
Este primer disco contiene nueve piezas propias, que se nutren de ritmos rioplatenses y de una búsqueda personal por encontrar belleza y verdad en lo simple, en lo cotidiano, en lo humano.
Sus letras abordan temas como la maternidad, el deseo, los duelos, los miedos. La instrumentación (guitarra, flautas, piano, percusión, cello, clarinete) colorea este trabajo tanto como las acuarelas creadas especialmente para cada canción por Mariana Zuñiga.
Lore Browarnik reflexiona: “No salí a buscar canciones: fueron ellas las que me encontraron, nacidas del murmullo de los días, del eco de mis recuerdos, del silencio que guarda la memoria. Llevan el pulso de mi historia, de lo vivido y lo sentido, y están hechas de preguntas sin respuestas, de pérdida, de infancia y de caminos recorridos con amor. Lo inesperado es mi voz cuando no sabía que quería cantar. Es lo que apareció cuando dejé que la música dijera lo que yo no sabía decir”.
Lore Browarnik nació en Buenos Aires el 10 de julio de 1973. Vive en Martínez, Provincia de Buenos Aires, es psicóloga graduada en la Universidad de Buenos Aires y madre de dos hijos.
Estudió teatro desde la adolescencia con Daniel Kuznieka y Eugenia Lewin y luego en la ETBA (Escuela de Teatro de Buenos Aires de Raúl Serrano) pasando también por el entonces Conservatorio Nacional de Arte Dramático.
A través del teatro se encontró y se enamoró de las danzas de improvisación, el tango y contact improvisación, que practica desde 1993.
Se formó con maestros de Argentina y del exterior (Andrea Fernández, Gustavo Lecce, Alitto Alessi, Martin Keogh, Camilo Vacalebre, Rey Chung). Hace siete años comenzó a incursionar en el mundo de la composición de canciones. Desde entonces comenzó un camino de exploración y aprendizaje que continúa hasta hoy.
Estudió canto con Mauge Manigot, Analia Cirio y Cecilia Gauna, quien es su maestra hasta la actualidad. Asistió a talleres de composición de canciones con Julián Mourin y Casandra Da Cunha y tomó clases con Marcelo Moguilevsky, quien la ayudó enormemente a comprender y a enriquecer sus creaciones.



