Con grandes eventos, Estados Unidos recuerda al genial trompetista en varias ciudades.
Estados Unidos conmemora desde este martes el centenario del nacimiento de Miles Davis (1926-1991) con conciertos y retrospectivas en Nueva York, Los Ángeles o Chicago para recordar al trompetista que revolucionó el jazz y expandió sus límites a lo largo de cuatro décadas de carrera.
En la Gran Manzana, el arquitecto del jazz moderno protagoniza una programación especial que se extenderá durante varias semanas, con ciclos dedicados a su figura en salas históricas como el Blue Note, el Village Vanguard, el Teatro Apollo o el Lincoln Center.
Más allá del mero homenaje retrospectivo, los programas combinan interpretaciones de sus piezas más emblemáticas con composiciones inspiradas en su universo sonoro, así como sesiones educativas, películas y encuentros con artistas que conectarán su obra con la evolución del jazz en el siglo XXI.
El Lincoln Center ha organizado mesas redondas con músicos, productores e historiadores que analizarán el impacto de álbumes como ‘Kind of Blue’ (1959), considerado uno de los discos más influyentes del siglo XX, o ‘Bitches Brew’ (1970), que marcó un giro hacia la fusión del jazz con el rock y la música experimental.
Mientras, el espacio The Apollo Stages at The Victoria, vinculado al icónico teatro, acogerá el día 29 una proyección especial y un coloquio moderado por el saxofonista Antonio Hart, con la participación del baterista Vince Wilburn Jr., sobrino del músico, y la académica Monica L. Miller para abordar su influencia en el desarrollo del género y su impacto en el hip hop y el soul.
De Chicago al bebop neoyorquino
Y en Chicago, uno de los primeros grandes epicentros del jazz fuera de Nueva Orleans y ciudad clave en la formación de Davis, que se crió en el estado de Illinois, ha organizado conciertos en Millennium Park para este verano, así como actividades educativas en el Chicago Jazz Institute.
La ciudad evocará el paso de Davis por la escena local, donde entró en contacto con músicos del Medio Oeste que moldearon su estilo antes de mudarse a Nueva York en 1944 para sumarse a la efervescente escena del bebop.
Allí, Davis entró en contacto con figuras clave como Charlie Parker, Dizzy Gillespie, Thelonious Monk y Max Roach, con quienes dio forma a esa nueva gramática del jazz que impulsaría su proyección internacional.
En la costa oeste, la Musichead Gallery de Los Ángeles acogerá la muestra ‘Miles Davis: A Century of Cool’, con instantáneas inéditas de grandes fotógrafos del jazz, mientras que el Grammy Museum presentará otra exposición con trompetas, partituras originales y material de sesiones de grabación junto a músicos como John Coltrane o Herbie Hancock, colaboradores clave durante su carrera.



