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Se trata de creaciones que el artista español produjo en distintas etapas de su vida, entre ellas litografías, grabados e ilustraciones de diversas series y carteles.

Una exposición del artista español Joan Miró compuesta por un centenar de obras producidas en diferentes etapas de su vida, entre ellas litografías, grabados e ilustraciones de diversas series y carteles, se exhibirá en octubre en las porteñas Galerías Witcomb.

Bajo el título “Danza de formas y colores” -por la cantidad de pigmentos que tiñen sus obras y sus características figuras abstractas-, la muestra propone recorrer sobre todo la producción litográfica de Miró, la cual utilizó como uno de sus medios de expresión preferidos por la espontaneidad y la capacidad de improvisación.

La exposición, que pretende mostrar al público argentino lo más destacado y vanguardista del arte del siglo XX – en junio se exhibió Picasso y en septiembre Castagnino-, se podrá visitar a partir del 1 de octubre en el espacio de Galerías Witcomb, ubicado en Rodríguez Peña 1050.

Joan Miró nació en Barcelona en 1893, pero sus paisajes emocionales, los que lo formarán como persona y artista, son esencialmente Mont-roig, París, Mallorca y más adelante Nueva York y Japón.

Mont-roig, una pequeña población de la comarca del Baix Camp, será el contrapunto a la agitación intelectual que vive en París en los años veinte junto a los poetas surrealistas, y al estímulo del expresionismo abstracto que descubre en Nueva York en los años cuarenta.

Más tarde, en plena Segunda Guerra Mundial, abandonará su exilio en Francia y se instalará en Palma de Mallorca, espacio de refugio y de trabajo, donde su amigo Josep Lluís Sert diseñará el taller que siempre había soñado.

El arraigo al paisaje de Mont-roig primero y al de Mallorca después será determinante en su obra. El vínculo con la tierra y el interés por los objetos cotidianos y por el entorno natural serán el trasfondo de algunas de sus investigaciones técnicas y formales.

Miró huye del academicismo, a la búsqueda constante de una obra global y pura, no adscrita a ningún movimiento determinado. Contenido en las formas y en las manifestaciones públicas, es a través del hecho plástico donde muestra su rebeldía y una gran sensibilidad por los acontecimientos políticos y sociales que lo rodean.

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