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La discográfica desembolsó unos 750 millones de dólares por los derechos de las canciones de Fab Four y de otros artistas.

La discográfica Sony desembolsó unos 750 millones de dólares por el catálogo de Los Beatles que se encontraba en poder de los herederos de Michael Jackson, además de las canciones de otros artistas.

El “Rey del Pop”, fallecido en 2009, había adquirido en 1985 las composiciones de los Fab Four y el sello asociado ATV por 41,5 millones de dólares, en una transacción que se concretó en secreto y que enemistó a Jackson de su entonces amigo Paul McCartney, quien también planeaba hacer una oferta por el catálogo.

El empresa nipona había decidió en setiembre del 2015 hacer efectiva una cláusula que figuraba en el contrato entre ambas partes que daba opción a que una de ellas se hiciera con la totalidad de la sociedad.

“Esta adquisición permitirá a Sony adaptarse más rápido a los cambios en el negocio de la edición musical”, ha explicado el consejero delegado de Sony Entertainment, Michael Lynton, en el comunicado publicado.

Este anuncio hace añicos la quimera de Paul McCartney de recuperar el control sobre los derechos editoriales de las composiciones de él, John Lennon, George Harrison y Ringo Starr en tiempos de Los Beatles.

Ya en los ’60, Paul McCartney, John Lennon, Ringo Starr y George Harrison habían perdido los derechos de sus composiciones, cuando su discográfica se los vendió a ATV.

Años después, en 1995, Sony y Jackson se asociaron para crear Sony/ATV, un conglomerado que tenía en su poder los derechos de tres millones de canciones, entre ellas, las de Rolling Stones, Bob Dylan, Taylor Swift, Leonard Cohen y Lady Gaga.

Por su parte, la obra del “Rey del Pop” continúa en poder de sus herederos y una parte está en manos de la discográfica EMI.

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