La destacada cantante franco-yugoslava realiza un homenaje a la cantautora francesa Barbara con Lito Vitale en el piano.

Vera Cirkovic presenta su nuevo disco “Vera canta Barbara”, con Lito Vitale, un homenaje a la cantautora francesa Barbara en un disco doble (español/francés).
Se trata de la cuarta propuesta discográfica solista de la destacada cantante franco-yugoslava radicada en Argentina.
Cuenta con la participación especial de Lito Vitale como pianista, técnico de grabación y mastering y José María Perazzo en la traducción de los textos al español.
La presentación en vivo será el martes 6 de junio 20.30 en Café Berlín, Av. San Martin 6656, en el barrio de Villa Devoto.
“Qué alegría por fin poder ser entendida en español y mantener el espíritu del sentido de cada frase de la obra de Barbara (compuesta hace más de cincuenta años) que me moría por cantar y contar. Son canciones que forman parte de mi ADN desde siempre”, dice Vera Cirkovic
La artista agrega: “Vivir como yo en un país extranjero como Argentina, significa primero, adoptar su lenguaje, su cultura y luego, como artista, compartir mi cultura, haciendo más accesible su sentido. Es por eso que José María me regaló una llave para decidir grabar este nuevo doble álbum” .
Barbara fue una cantautora francesa que dejó una marca indeleble en la escena musical de su país. Nacida en París en 1930, comenzó su carrera musical en la década de 1950 como pianista de cabaret y cine pero rápidamente se destacó en el mundo de la canción gracias a su sensibilidad y originalidad en poetizar sus propias historias. Puso a la figura de la mujer como protagonista libre, audaz, sincera.
La música de Barbara es lírica, melancólica, teatral, profundamente emotiva y personal. Sus letras están llenas de metáforas, sus melodías son complejas y profundas. A lo largo de su vida, ella apoyó numerosas causas: la lucha contra el fascismo y el racismo, la defensa de los derechos de la mujer, el apoyo a los enfermos de sida (que demostró en su canción “Sid’ amour à mort”) y se solidarizó también con las presas a quienes dedicó “Rêveuses de parloir”.
Barbara falleció en 1997 pero su legado sigue vivo en la música y en la cultura francesa.



