La película es un testimonio de una “comfort women”, las mujeres que durante la Segunda Guerra Mundial fueron utilizadas como esclavas sexuales por el Ejército Japonés.

“Partió de mí un barco llevándome”, una película de Cecilia Kang, se estrena en las salas luego de conseguir el Premio Especial del Jurado y el Premio del Público en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata 2023
La película se podrá ver en la Sala Leopoldo Lugones del 4 al 12 de julio , en Malba Cine durante todos los sábados de julio y en Córdoba, en el Cineclub Municipal Hugo del Carril del 11 al 17 de julio.
Melanie, una joven actriz argentino-coreana, entra en crisis cuando le proponen interpretar un monólogo: un testimonio de una “comfort women” -mujeres que durante la Segunda Guerra Mundial fueron utilizadas como esclavas sexuales por el Ejército Japonés, y hasta el día de hoy son ignoradas por la sociedad. Melanie se prepara para el papel mientras se desenvuelve en su vida cotidiana, pero a pesar de ser capaz de pronunciar las palabras, ciertas opresiones siguen viviendo en su interior.
Durante la Segunda Guerra Mundial, más de 200.000 jóvenes asiáticas fueron secuestradas y llevadas lejos de sus hogares para ser explotadas como esclavas sexuales por el ejército imperial japonés.
Se trató de un dispositivo masivo y organizado de privación de la libertad y de explotación sexual que tuvo a las mujeres como únicas receptoras. “comfort women» o “mujeres de consuelo” es el eufemismo con el que los militares japoneses se referían a estas mujeres.
“En el 2013, viajé a Corea del Sur y tuve la suerte de asistir a una conferencia de Kim Bok-dong. Esta anciana era una sobreviviente “comfort women”. Ella contó cómo a sus 15 años la subieron, junto con otras 30 mujeres, a un barco que emprendió un viaje a un destino no elegido. Nos hablaba de cómo la violaban más de 20 veces al día. De otras mujeres que vio morir a su lado. Habló de la culpa que sintió cuando finalmente pudo regresar a su casa, pero otras no. Y de la vergüenza infligida por una sociedad hacia ella, que la hizo callar hasta los 60 años. Su testimonio me impactó, porque personalmente no conocía nada sobre esta porción de la historia”. Dice la directora.



