En «Ana Frank. La biografía gráfica», a partir de una exquisita puesta en viñetas, se dan conocer algunos acontecimientos previos y posteriores a la escritura de su diario íntimo.
Una biografía gráfica de Ana Frank acaba de publicarse en la Argentina con un concepto que va excede el testimonio y da a conocer, a partir de una exquisita puesta en viñetas, algunos acontecimientos previos y posteriores a la escritura de su diario íntimo en el escondite donde se refugiaba de la persecución del nazismo durante la Segunda Guerra Mundial.
«Ana Frank. La biografía gráfica» (Sudamericana), publicada primero en Holanda, no es sólo una historieta centrada en el diario, más bien, viene a completar con un lenguaje distinto ese valioso relato en primera persona a través de una lectura ampliada de la vida de la adolescente, su entorno y las circunstancias políticas en las que vivió.
Creada por los estadounidenses Sid Jacobson y Ernie Colón en colaboración con la Casa de Ana Frank de Ámsterdam, la biografía ilustrada recrea así, en formato de cómic, personajes, escenarios y situaciones muchas veces figurados en el imaginario lector, pero pocas veces dibujados, y lo hace a partir de cartas, fotos y textos originales de la familia Frank.
La publicación está dividida en ocho capítulos, la publicación arranca con el casamiento de los padres de Ana, Otto y Edith, en 1925; el servicio que brindaron los integrantes de la familia Frank a la Primera Guerra Mundial, la aparición de Adolf Hitler en la arena política y la publicación de «Mi lucha», y el nacimiento de Margot, la hermana mayor de Ana.
A lo largo de una detallada línea histórica, acompañada de «instantáneas», viñetas que irrumpen en medio del relato y dan cuenta del contexto sociopolítico, la biografía recupera la infancia de esa enérgica y soñadora Ana nacida un 12 de junio de 1929 bajo el nombre de Annalies Marie.
Relata también el traslado de los Frank a Ámsterdam debido de la crisis económica de 1929; acerca con alegría una gran sonrisa familiar en unas vacaciones en la costa belga a pesar de un nazismo que oprimía cada vez más y no olvida los cumpleaños de Ana, emblemáticos todos desde 1942, el de los 13 porque recibió de regalo el diario íntimo y los siguientes porque fueron en la clandestinidad.
Además, el libro grafica creativamente la avanzada alemana por el continente, recrea la cotidianidad del hogar de los Frank en esos tiempos; más tarde la urgencia de esconderse y el refugio en la famosa «Casa de atrás» donde convivían junto a los Van Pels y donde Ana registró sus días en un diario personal, hasta el trágico final de ella y su hermana Margot en el campo de concentración de Bergen-Belsen.



