Por Edgardo Solano
La artista repasa parte del repertorio en el que el bandoneonista musicalizó a distintos poetas, con canciones clásicas y también otras menos conocidas, como “No quiero otro” y “Vamos Nina”.

María Cangiano sale a escena con un show en el que homenajea a Ástor Piazzolla recorriendo su repertorio con el que la cantante actuó durante años en Nueva York, en primer término con el talentoso pianista Octavio Brunetti (recientemente desaparecido) y culminando con el disco “Baladas para mi vida y muerte: Tributo a Piazzolla”, cuya presentación se realizó en los Blue Notes de Nueva York y Milán.
En la presentación del 2 de octubre en Pista Urbana, ubicada en Chacabuco 874 en el barrio porteño de San Telmo, repasará canciones clásicas y también otras poco conocidas de Piazzolla, como “No quiero otro” y “Vamos Nina”, entre otras.
“De este material me llamó la atención su teatralidad, tengo entrenamiento actoral y la palabra de Horacio Ferrer le dio más teatralidad a Piazzolla. Son letras muy delirantes, vas saboreando esas palabras y a esa poesía Piazzolla le dio una estructura”, le comenta la canta a Crónicas y versiones sobre porque escogió ese repertorio, en el que en parte coinciden las poesías de Ferrer con la música de Piazzolla, un prolífica dupla creativa.
“Baladas para mi vida y muerte: Tributo a Piazzolla” fue grabado y masterizado en Nueva York en 2008, con arreglos de Emilio Solla, Julio Santillán y Fernando Otero. Participaron el propio Emilio Solla y Abel Rogantini en piano, Raúl Jaurena y Horacio Romo en bandoneón, Quintino Cinalli y Mauro Satalino en percusión, Martin Balik y Lautaro Guida en contrabajo, Julio Santillán en guitarra, Mercedes Figueras en saxo, Beledo en guitarra eléctrica y Laura Arpieinen en violín.
Los temas de Piazzolla incluidos en este álbum son “El gordo triste”, “La primera palabra”, “Balada para mi muerte”, “Milonga en Ay”, “Vuelvo al Sur”, “Balada para un loco” y “Yo soy el negro”.
En este espectáculo, sin los músicos de la grabación original, la artista saldrá escena acompañada solamente por el piano de Miguel Pereiro y esta puesta intimista le da un valor agregado al show. “La propuesta de tocar sólo con un piano te da libertad. Nos encontramos en ese lugar en el que cada uno hace lo que quiere y los arreglos se dan libremente. Hay partes relatadas, partes susurradas y van variando las formas de decir, tenemos libertades de expresión”, sentencia la cantante, que tendrá a Eva Fiori como invitada especial.
La cantante es hija de inmigrantes italianos de raíces árabes creció en la Argentina escuchando desde su infancia música clásica y folklore. En Estados Unidos realizo un doctorado en historia y descubrió el jazz, el blues y la música africana.
Inspirada por su abuelo napolitano que era cantante de ópera, se entrenó como cantante lírica e interpretó muchos roles de mezzosoprano en compañías reconocidas de Nueva York, tales como el Regina Opera, Dicapo Opera y Amato Opera. En 2004 editó su primer CD, llamado simplemente “Tango por el Cuarteto de Maria», en el que presentaba un repertorio tanguero clásico y nuevo.
Miguel Pereiro, por su parte, es un desatacado pianista y compositor formoseño, formado con Osvaldo Berlingieri y José Colángelo y posee además una formación en orquestación con Egberto Gismonti y producción musical con Pedro Aznar.
En el mundillo tanguero, la discusión sobre si la música de Piazzolla pertenecía o no al género generón un sinfín de debate y María tiene su posición tomada sobre esa antigua discusión. “Esa dicotomía sobre si Piazzolla es tango o no es tango ya no existe, sólo algunos viejos tangueros la siguen sosteniendo. Tdos volvemos a lo clásico y volvemos a la mesura, Piazzolla también lo hizo”, asegura.
La cantante también adelanta sus próximos planes, que involucran un nuevo abordaje de la obra piazzolliana. “En un proyecto futuro voy a grabar temas inéditos de Piazzolla que compuso en París con letras de poetas franceses. Son temas arreglados con su parte de Aníbal Troilo y otros en los que dio un salto al tango más tradicional. Él no tenía conflictos con eso, tenía aspiraciones de ser un compositor clásico”, cierra.
María interpretando «Preludio para el año 3oo1», de Piazzolla-Ferrer.



