Se trata de una creación de del arquitecto estadounidense de origen checo John Hejduk que es un homenaje al estudiante Jan Palach, que se quemó a lo bonzo el 16 de enero de 1969.

La obra póstuma del arquitecto estadounidense de origen checo John Hejduk fue inaugurada en Praga con la intención de honrar al estudiante Jan Palach, que se quemó a lo bonzo el 16 de enero de 1969 en protesta por la invasión de Checoslovaquia por los ejércitos del Pacto de Varsovia.
Esa invasión, con la que se apagó el proceso conocido como «Primavera de Praga», hizo que se inmolaran en actitud de protesta Palach, de 20 años, y Jan Zajic, de 18 años, entre otros.
El conjunto abstracto, situado cerca de la Facultad de Filosofía donde estudió Palach, está formado por dos cubos de tres metros revestidos con placas de hierro con 49 astillas de la misma altura.
Las astillas simbolizan las llamas y está uniformemente repartidas en la parte superior del monumento.
El teórico de la arquitectura John Hajduk (1929-2000), inventor de la «perspectiva egipcia» y que integró el llamado grupo «Cinco Arquitectos» de Nueva York, concibió este conjunto en los años 80 del siglo pasado junto a unos estudiantes de Atlanta.
Junto a las esculturas hay un poema alusivo a Palach del propio Shapiro, y que protagonizó un acto de ‘rebelión’ en la Universidad de Columbia en 1968, análogo al movimiento estudiantil de París de aquel año.
La “Primavera de Praga” fue el nombre con el que se definió un período de liberalización política en Checoslovaquia, durante la Guerra Fría, que duró desde el 5 de enero de 1968 hasta el 20 de agosto de ese mismo año, cuando el país fue invadido por la Unión Soviética y sus aliados del Pacto de Varsovia.
Este movimiento buscaba modificar progresivamente aspectos totalitarios y burocráticos que el régimen soviético y acabó en agosto de 1968, cuando las tropas del Pacto de Varsovia invadieron Checoslovaquia y pusieron fin al proceso de apertura política.



