Este genial artista estadounidense se destaco junto a sus hermanos en teatro y en una serie de films. Ya en solitario, incursionó en la radio y editó varios libros.

Groucho Marx, un genial actor estadounidense, dueño de un comicidad punzante y autor de un sinnúmero de frases desopilantes, fallecía hace 40 años en Los Angeles el 19 de agosto de 1977, a los 86 años, afectado de una neumonía.
Este artista, con su talento único con el que hizo escuela, se metió en la cima el Olimpo de los más grandes comediantes de la historia del cine, junto a Buster Keaton, Jacques Tati, Charles Chaplin, Los Tres Chiflados y Laurel y Hardy, entre otros pocos más.
Groucho nació en Nueva York el 2 de octubre de 1890 como Julius Henry Marks, en el seno de una familia de inmigrantes judeo-alemanes que se instaló en los Estados Unidos a finales del Siglo XIX.
Desde su propia estética, una burla mordaz a la alta sociedad, Groucho mostró una punzante ironía desde un tendal de frases, que fueron toda una declaración de principios y que son parte de su marca registrada.
«Nunca pertenecería a un club que me acepte como socio», “Disculpen si les llamo caballeros, pero es que no les conozco muy bien”, “El matrimonio es una gran institución. Por supuesto, si te gusta vivir en una institución”, “Encuentro la televisión muy educativa. Cada vez que alguien la enciende, me retiro a otra habitación y leo un libro” y “Es usted la mujer más bella que he visto en mi vida, lo cual no dice mucho en su favor”, son algunas de sus mejores frases.
Fue su propia madre quien lo alentó a empezar a actuar en distintos cabarets desde muy joven. Groucho empezó su carrera artística en 1908, a los 18 años, como cantante en una compañía de teatro y luego, bajo la dirección de su madre formó junto a sus hermanos varios grupos como The Four Nightingales y Six Musical Mascots.
Estas experiencias fueron antes de aparecer definitivamente en los años ’20 como los Hermanos Marx, junto a Leonard (Chico), Arthur (Harpo), Milton (Gummo) y Herbert (Zeppo).
En 1920, actuó en su primera película, titulada “Humor risk”. A este film le siguieron otros títulos que hicieron mundialmente famosos a los Hermanos Marx, como “Sopa de ganso”, “Una noche en la ópera”, “Un día en las carreras”, “Los hermanos Marx en el Oeste” y “Una noche en Casablanca”, entre otros.
Entre sus múltiples colaboraciones, Groucho Marx trabajó como comentarista cómico en un programa de radio llamado You Bet Your Life. A propósito de sus apariciones en dicha emisión, recibió el Premio al Mejor Humorista del Año, en 1949.
LEA TAMBIÉN:
Parte de sus guiones radiofónicos quedaron registrados en la monografía “Groucho y Chico, abogados”, editada por Michael Barson en 1989. La producción literaria de Groucho Marx siguió en la misma tónica mordaz, irónica y hasta surrealista que caracterizaba sus actuaciones en la pantalla grande.
En 1933 publicó “Camas”, su primer libro. Otros ensayos conocidos del autor son “Many Happy Returns”, “Groucho y yo” y “Memorias de un amante sarnoso”.
También editó “The Groucho letters” (Las cartas de Groucho), donde aglutino distintas misivas desopilantes que le envió a su representante, a su yerno y su hija, entre otros destinatarios. También lanzó el libro de memorias “The Groucho phile; an illustrated life (La figura de Groucho; una biografía ilustrada”.
Su humor disparatado, mordaz e incluso cínico marcó la vida del cómico estadounidense. La particular «filosofía marxiana», basada en el porte descarado y en la visión hipercrítica de los convencionalismos sociales, influyó en generaciones de intelectuales del mundo entero. Poco antes de morir, la Academia de Hollywood le concedió un Oscar honorífico, en reconocimiento a toda su carrera cinematográfica.
Con el correr del tiempo cada hermano tomó su camino y algunos fallecieron antes que Groucho. Al final de su carrera, participó en forma solitaria en seis filmes -además coescribió el guión de otro-, entre los que se destacan «El amor vigila» (Richard Haydn, 1950), «En busca de un hombre» y «Skidoo» su última película.



