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Por Edgardo Solano

La banda editó su álbum debut, con 13 canciones propias, con un aire groove y con influencias del jazz, el funk, el soul y otras sonoridades.

Origami Grupo lanzó “Semimundos”, su primer opus, un álbum con 13 canciones propias que navegan en las sonoridades de  la música negra, como el funk, el soul y el jazz, con un lenguaje musical propio y nutrido de diversas influencias.

La banda va a presentar en formalmente este trabajo, editado por El Club del Disco, el sábado 27 de octubre a las 21 en el Teatro El Marechal, ubicado en Leopoldo Marechal 1219. Al margen de algunos invitados, el show tendrá a la proyección de sombras de arena en vivo por Alejandro Bustos.

Victoria Zotalis, de largo recorrido como cantante y especialmente en el mundo del jazz, está al frente de esta formación, con su notable voz y además monopilzando buena parte de las composiciones del disco, sin caer en el recurso de recorrer los standars del género.

La banda se completa con Tavo Centurión  en bajo y composición, Lucas Zalazar en batería y Demián Ornstein en guitarra, notables músicos que conforman este cuartero estable.

Se suma como un quinto integrante Sebastián Zanetto en teclados, para completar esta formación que nació como un dúo en 2012 y que ampliando su número de integrantes hasta este quinteto actual.

“Es un cruce entre el Groove y la Pampa, evitamos saber de dónde es. Tiene una impronta groovera, de funk y de soul, pero también escuchamos a la gente hablar por la calle y nos vamos de vacaciones a Jujuy”, le comenta Victoria Zolatis a la Crónicas y versiones sobre esta fusión de estilos que aparece en el disco.

Esta combinación a la que hace referencia de la cantante, irrumpe en varios pasajes del disco y se aprecia en forma más contundente en “Milonga Secreta”, con cierto aire tanguero, donde el grupo deja en claro que “asume ese mestizaje” de estilos.

“Semimundos” abre con el funkero “Pulso”, el clima que atraviesa todo disco. El álbum también luego toma otros matices, con el aire de blusero de “Cielo terciopelo”  y el clima de balada de “Sirena de agua dulce”.

Otros de los puntos altos de este grato álbum es “Princesa linyera”, con una arranque a capela de Victoria hasta con cierto aire de baguala para luego virar a otros horizontes con un eficaz solo de piano.

La vocalista de Origami es la principal compositora del disco, incluso a cargo de la letra y la música en varios tracks. “Me gusta navegar  en las dos aguas, me gusta el encuentro de la música y la palabra. Tenía mucho material en las gateras que estaba terminando de componer”, explica.

Victoria Zotalis es cantante, compositora, pianista, docente e investigadora del canto. Es conocida principalmente, por su trayectoria en el jazz y la improvisación.

En buena parte de las canciones, Victoria apela a la improvisación a través del scat, que le llegó luego de escuchar a una grande del jazz. “Me acuerdo de haber escuchado en la radio a Ella Fitzgerald, que fue una influencia central para mí. Me gusta ese juego del scat, soy feliz chapoteando en esas aguas”, acota.

El concepto artístico del álbum se complemente con el diseño y el arte de tapa de Pablo Zotalis, el hermano de Victoria.  Concibo como un “bebé”, por su amorosa gestación, los integrantes de la banda tienen sueño de editar este disco en vinilo.

“Semimundos” se grabó en dos sesiones durante el 17 y 18 de marzo de 2018. Fue grabado en vivo, las tomas no tienen sobre grabación excepto los coros, todo lo que suena se tocó en vivo. Fue grabado, mezclado y masterizado en el Estudio Dr F.

Victoria Zotalis comenzó muy joven a cantar y luego también comenzó a aprender piano luego que su abuela le regale un preciado instrumento de teclas blancas y negras.

Hija de arquitectos, encontró una veta artística dentro de su familia. “Mis viejos tenían un Lado B de artistas. Mi vieja cantaba boleros y mi viejo imitaba a Frank Sinatra. Tuve epifanías musicales y dije: ‘yo quiero eso’”, recuerda.

De aquellos días, recuerda grabar casetes con temas que pasaban en la Rock & Pop, clasificados por estilos. “Grababa temas para los asaltos, un casete de lentos y otro de temas movidos”, apunta.

También señala como momentos iniciáticos con la música a Aretha Franklin, que le “partió la cabeza al medio”, y haberse topado con  “Bring On the Night”, un disco en vivo de Sting, cuando el británico incursiono en aires jazzeros.

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