Ambos están en la isla por la conmemoración de los 60 años que transcurrieron desde que el escritor norteamericano ganó el Premio Nobel de Literatura.
Dos nietos de Ernest Hemingway están visitando Cuba a propósito de la conmemoración de los 60 años que transcurrieron desde que el escritor norteamericano ganó el Premio Nobel de Literatura y los 80 desde que compró el yate «Pilar», cuyo capitán el pescador Gregorio Fuentes inspiró el personaje de «El viejo y el mar», una de sus obras cumbre.
«Estoy en Cuba porque la isla fue una fuente de inspiración para mi abuelo», aseguró John Hemingway, uno de los nietos del autor norteamericano, al ser recibido, junto a su hermano Patrick, por unas 200 personas en Cojímar, la localidad de pescadores ubicada a diez kilómetros del centro de La Habana, donde permaneció el escritor.
Los nietos del novelista cuentista y ensayista estadounidense, John, escritor, y Patrick, fotógrafo, desembarcaron junto a un grupo de acompañantes a Cojímar en cuatro yates que navegaron desde «Marina Hemingway», en el oeste de la capital cubana, en un viaje dedicado exclusivamente al «Pilar».
«Los cubanos han hecho un buen trabajo en la conservación de las cosas, los documentos de mi abuelo», celebró John sobre las personas que viven en la localidad pesquera en la que su abuelo se inspiró hace más de 60 años.
Los nietos llegaron a Cojímar también para participar de un acto al pie de un busto de su abuelo; la escultura fue fundida en 1962 con donaciones de piezas de bronce, entren anclas, que donaron pescadores de la zona. «Nosotros amamos a Papa. No lo olvidamos», dijo por su parte un pescador del lugar.
El escritor logró el Premio Nobel de Literatura en 1954, tras su éxito con la novela «El viejo y el mar», que además fue reconocida en su país con un Pulitzer, una historia inspirada en el ambiente social que existía en Cojímar en la década del 50. Papa Hemingway, como lo llaman, donó entonces el dinero del galardón al pueblo de Cuba.




