La banda californiana, que movía legiones de fans durante los ’60, festejará su medio siglo de vida con tres conciertos en el Soldier Field de Chicago.
Los Grateful Dead se volverán a juntar en julio para lo que podría ser el último concierto de la banda, que en los años convulsionados ‘60 creo un movimiento contracultural a través de sus legiones de itinerantes fans que los acompañaban en las giras.
Los Grateful Dead, que surgieron como parte del movimiento hippie en California, celebrarán el 50 aniversario del grupo con recitales el 3, 4 y 5 de julio en el Soldier Field de Chicago.
El estadio fue el escenario donde los Grateful Dead dieron su último show con el líder Jerry García, quien murió en julio de 1995 tras décadas de gira con el grupo.
García, en la banda era cantante, guitarrista y compositor, murió un mes después de ese concierto y, con eso, acabó una era cultural en la que los “deadheads” seguían a la banda de espectáculo en espectáculo intercambiando grabaciones piratas.
En la reunión de julio participarán los miembros aún en vida –Mickey Hart, Bill Kreutzmann, Phil Lesh y Bob Weir– y tres invitados, que tomarán el lugar de García.
Los últimos cuatro miembros de los Grateful Dead dieron en 2008 un concierto en beneficio al entonces candidato presidencial Barack Obama que dio lugar a una serie de espectáculos.
Pero la serie de conciertos de Chicago podría ser el gran final para los Grateful Dead, dado que los miembros de la banda refieren en forma más recurrente a su retiro de los escenarios, porque Weir tiene 67 años y Lesh cumple 75 en marzo.
Entre los músicos que tocarán con ellos están Trey Anastasio, cantante y guitarrista de Phish; Bruce Hornsby, un pianista de fusión que colaboró con los Grateful Dead en el pasado; y el tecladista Jeff Chimenti, quien fue parte desde la banda desde la muerte de García.




