Share Button

La obra más popular de Antoine de Saint-Exupéry ya está disponible en esta lengua lengua hablada por más de 2 millones de personas en Perú, Bolivia, Chile y Argentina.

“El Principito”,  la obra más popular de Antoine de Saint-Exupéry publicada en 1943, fue traducida por primera vez al aymara, una lengua hablada por más de 2 millones de personas en las zonas de la Cordillera de los Andes en los territorios de Perú, Bolivia, Chile y Argentina.

La edición en aymara del libro del escritor y aviador frences,  “Pirinsipi Wawa”, llegó a las librerías a través  del editor argentino Javier Merás y, esta forma, suma una suma uno nueva traducción a las más de 200 que ya tenía hasta ahora.

Por su parte, el diseñador argentino Fabio Ares utilizó una fuente tipográfica para la portada que reconstruyó de documentos impresos en Buenos Aires,  que se encontraban en la Real Imprenta de los Niños Expósitos, la única que existía durante el virreinato del Río de la Plata.

Esta tirada cuenta con dibujos en blanco y negro y en color y un mapa esquemático con la zona de influencia de la lengua aymara.

Antoine de Saint-Exupéry nació en Francia en 1900, época en la que apenas estaban apareciendo los primeros aviones, se formó como piloto, y ahí comenzaron sus aventuras.

El autor de “El Principito” desapareció el 31 de julio de 1944 en el mar Mediterráneo, frente a las costas de Marsella, tras ser alcanzado por un avión nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Aunque otras versiones apuntan a que pudo sufrir un desvanecimiento por falta de oxígeno.

Este aventurero plasmó sus vivencias como piloto comercial en “El aviador”(1926), “Correo del Sur” (1928) y “Vuelo nocturno” (1931), sus largos periodos en soledad y en el desierto en “Tierra de hombres” (1939) y sus reconocimientos aéreos en 1939-1940 en “Piloto de guerra”.

También sus meditaciones, en “Ciudadela” (1948), publicada póstumamente, al igual que “Notas de juventud” (1953), “Cuadernos” (1953), “Cartas a su madre” (1955), “Escritos de guerra” (1982), “Manon, la bailarina” (2007) y “Cartas a lo desconocido” (2008).

Voló por Europa, por la costa del norte y oeste de África, por América latina y lo hizo por trabajo, razones militares, placer o espíritu aventurero. Sufrió dos aparatosos accidentes, en el desierto de Libia y en Guatemala. Sobrevivió a ambos.

Durante su convalecencia del segundo, en Nueva York, escribió “El Principito”, que dedicó a su amigo Léon Werth, escondido en la Francia ocupada por los nazis, así como “Carta a un rehén” (1944).

Visits: 127
Share Button