Las instantáneas de que capturó Tom Kelley de la vida se vendrán al mejor postor, junto con otras de Alfred Hitchcock, Audrey Hepburn, Los Beatles, Pablo Picasso y Sophia Loren.
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La última sesión de fotos en la que posó para la lente Marilyn Monroe, conocida como «The Last Sitting», saldrá a subasta con una base de 120 mil euros, aunque esa suculenta cifra puede ser largamente superada por el comprador que se quede con ese material.
En la subasta también se incluyen otras imágenes de la diva, entre ellas una de otra de sus sesiones “Marilyn Monroe on Red Velvet”, en la que la actriz posó desnuda sobre una sábana roja para el fotógrafo Tom Kelley en 1949.
También instantáneas de Alfred Hitchcock, Audrey Hepburn, Los Beatles, Pablo Picasso y Sophia Loren serán subastadas, junto con las de Marilyn el próximo 10 de junio en Viena.
La subasta coincide con el 90 aniversario del nacimiento de Norma Jeane Mortenson, la que más tarde sería conocida como Marilyn Monroe, el 1 de junio de 1926 en Los Ángeles.
Sólo seis semanas antes de morir, a fines de junio de 1962, en la suite 261 del Hotel Bel-Air en Los Ángeles la diva se dejó retratar por el fotógrafo Bert Stern, en la que se conoce como “The Last Sitting” y de ella salieron algunas de las imágenes más emblemáticas de la actriz.
Marilyn en ese momento tenía 36 años, casada con Joe DiMaggio por esos días, y seis semanas después moriría por una sobredosis de barbitúricos que el forense calificó de “probable suicidio”.
Durante aquella maratón fotográfica, Stern combatía el cansancio con dextroanfetamina y había mecido la sesión con vodka y champán hasta acomodarla en un territorio más sensual, porque quería retratos carnales del mito viviente.



