“Jardín infinito”, una video instalación de El Prado, permite experimentar y acercarse al célebre tríptico desde un espacio sensorial y perceptual.

A propósito de la conmemoración del quinto centenario de la muerte de El Bosco, el Museo del Prado inauguró exhibición de sus principales obras y sumo otros proyectos multidisciplinarios.
A partir de la excepcional e icónica obra de El Bosco “El Jardín de las delicias”, el Museo del Prado presenta por primera vez una ambiciosa videoinstalación, concebida ex profeso para la sala C del Museo, que permite experimentar y acercarse al célebre tríptico desde un espacio sensorial y perceptual, en el cual el espectador camina y comparte el lugar del Paraíso, el Jardín o el Infierno con una multitud de seres, criaturas y cuerpos.
En “Jardín infinito” se diseccionan los múltiples mundos pictóricos del cuadro haciendo posible una experiencia completamente inmersiva y envuelta por la composición de un paisaje sonoro.
A través de una espectacular videoinstalación se realiza una nueva relectura de “El Jardín de las delicias”, una de las obras del pintor medieval.
El artista Álvaro Perdices y el cineasta Andrés Sanz, junto a los compositores Santiago Rapallo y Javier Adán, que crearon una música muy sugerente y envolvente.
En “Jardín infinito” se diseccionan, recortan y ensamblan detalles de los múltiples mundos pictóricos del cuadro generando un espacio completamente sensorial, envuelto a su vez por un paisaje sonoro dotado de acentos tridimensionales. Las imágenes fragmentadas, los cambios de escala o las sorprendentes micronarrativas adquieren una nueva dimensión, suscitando el primigenio asombro que la obra de El Bosco siempre despertó.
La colección del madrileño Museo del Prado, la más numerosa y mejor que se conserva del flamenco Jeroen van Aeken, conocido como El Bosco (1450-1516), fue restaurada a lo largo de los últimos años especialmente para esta conmemoración.



