El Bosco, la muestra más visitada del Museo del Prado

Share Button

«El Bosco. La exposición del V centenario», que recorre 21 pinturas y ocho dibujos originales del pintor, ya convocó a 585.000 visitantes.

carro

La exposición sobre la obra de El Bosco se convirtió en la más visitada de la historia de la pinacoteca del Museo del Prado de Madrid, a propósito del quinto centenario de la muerte del pintor holandés.

La muestra, con todas las entradas agotadas hasta la jornada de cierre, convocó ya a 585.000 visitantes, logrando un verdadero récord. Hasta ahora, la más visitada había sido «El Hermitage en el Prado», en 2011.

«El Bosco. La exposición del V centenario» recorre 21 pinturas y ocho dibujos originales del pintor, «El jardín de las delicias», «El carro de heno» o «La Adoración de los Magos», uno de los más originales e influyentes del Renacimiento.

Las pinturas de El Bosco reflejan los miedos de la Edad Media, pero al mismo tiempo transmiten el cambio de las viejas estructuras que muchos individuos anhelaban en esos momentos de reforma Calvinista.

A su vez, reflejan las teorías humanistas de la época en las que el hombre se presenta como el responsable de sus decisiones, incluso de las relacionadas con la religión.

Sin dejar de lado las experiencias personales del artista, como los cinco grandes fuegos que arrasaron con gran parte de su ciudad natal, así como las numerosas enfermedades.

Vida y obra

Hieronymus Bosch, nació en Hertogenbosch, actual cuidad de los Países Bajos y debe su nombre a su lugar de nacimiento, donde al parecer permaneció durante toda su vida.

Fue hijo y nieto de pintores, por lo que su educación tuvo lugar probablemente en el taller familiar, y realizó un matrimonio ventajoso, que le permitió vivir desahogadamente, entregado a su vocación por la pintura, que le reportaría un gran éxito. Poco después de su muerte, personalidades como el Rey Felipe II fueron coleccionistas fervorosos de sus obras, que se hallan repartidas por todo el mundo y de las que existe una excelente muestra en el Museo del Prado.

Aunque se desconoce la cronología de su producción artística, se cree que pertenecen a la primera época sus obras más convencionales, como “El charlatán” o “La crucifixión”. En el centro de su carrera se sitúan sus realizaciones más famosas, una serie de creaciones abarrotadas de figuras, completamente al margen de la iconografía de la época, ambientadas en paisajes imaginarios y repletas de elementos fantásticos y monstruosos, tales como demonios o figuras medio humanas y medio animales, que conviven con figuras diáfanas y paisajes tranquilos y encantadores.

En esta línea también se encuentran los trípticos de “Las tentaciones de San Antonio”, “El carro del heno” y “El jardín de las delicias”, en los que más allá de la fantasía turbulenta y de la dificultosa interpretación de la simbología, triunfan una técnica excelente, fluida y pictórica, y un color brillante, en los que reside buena parte de su belleza.

Después de estas obras magistrales, en las que algunos intérpretes ven la representación de la locura humana, realizó cuadros más tranquilos y positivos, para cerrar su carrera con una serie de obras sobre la “Pasión de Cristo”, en las cuales la figura bondadosa del Salvador aparece rodeada de una muchedumbre de seres deformes y de rostros bestiales

Share Button
Share

Puede que también te guste...