La película reúne imágenes de última gira del ex integrante de Pink Floyd y otros momentos registrados durante un viaje por Europa que realizó el músico.
Roger Waters estrenará el 29 de septiembre una nueva película con las canciones de «The Wall», en la que reúne imágenes de su última gira y otras registradas durante un viaje por Europa en el que visitó la tumba de su abuelo, muerto en la Primera Guerra Mundial, y un memorial dedicado a los soldados que cayeron en combate en 1944, entre ellos su padre.
«Son las mismas letras, la misma música, pero creo que ahora aportan un punto de vista más amplio», explicó Waters en una entrevista con la agencia de noticias EFE, donde confirmó el estreno del film bajo el título «Roger Waters The Wall».
Con 71 años, Waters mantiene el espíritu autobiográfico que dio origen a «The Wall», pero pasa por alto algunos de los asuntos que lo preocupaban en 1979, como las drogas y los problemas sentimentales, para poner el acento en su defensa del pacifismo y su empatía con las víctimas de las guerras.
«El objetivo del trabajo es dejar claro que el mejor modo de resolver conflictos no es lanzarnos bombas los unos a los otros. Esa es posiblemente la peor manera, aunque es también la que da más beneficios económicos», señaló el músico, que tituló la nueva cinta «Roger Waters The Wall», una forma de reivindicar su trabajo en el álbum original, que compuso prácticamente en solitario.
“The Wall” se grabó entre abril y noviembre bajo la dirección del productor Bob Ezrin y de David Gilmour y Roger Waters. Fue lanzado el 30 de noviembre del mismo año en el Reino Unido y el 8 de diciembre en los Estados Unidos.
Este disco doble es un álbum conceptual que nos retrata la vida de una estrella ficticia del rock llamada «Pink», basado en las vivencias del mismo Waters, convirtiéndolo así en una especie de álter ego antihéroe.
Descrito por Roger Waters, Pink se reprime debido a los traumas que la vida le va deparando: la muerte de su padre en la Segunda Guerra Mundial, la sobreprotección materna, la opresión de la educación británica, los fracasos sentimentales, la presión de ser una figura famosa en el mundo de la música, su controvertido uso de drogas sumado al asma, etc., son convertidos por él en «ladrillos de un muro metafórico» que lo aísla, construido con el fin de protegerse del mundo y de la vida, pero que le conduce a un mundo de fantasía autodestructiva.
Es uno de los discos m+as vendidos de todos los tiempos ya que hasta el momento supera las 33 millones de copias a nivel mundial.




