Lo decidió un tribunal de Ámsterdam, luego de las disputas por los derechos de autor entre quienes quieren liberar los derechos y lo que se oponen a esta posición.

Luego de las disputas por los derechos de autor de “El diario de Ana Frank”, entre quienes defendían que la obra debía liberarse a partir de 2016, cuando se cumplen siete décadas de la muerte de su autora, y el Fondo Anne Frank de Basilea, un tribunal de Ámsterdam decidió que los textos originales podrán ser copiados por motivos de investigación científica.
El Fondo Ana Frank de Basilea, propietario de los derechos de autor de los escritos, tenía la intención de impedir esta reproducción sin su autorización a la Fundación Ana Frank, encargada de gestionar la casa museo en Ámsterdam donde Ana y su familia se refugiaron durante la Segunda Guerra Mundial.
De todos modos, la disputa legal se resolvió con la decisión del tribunal de Ámsterdam que consideró que la libertad de la ciencia prevalece sobre la protección de los derechos de autor.
La ley vigente en Holanda establece que los derechos de autor de una obra expiran 70 años después del fallecimiento del autor, y Ana Frank falleció en marzo de 1945 en el campo de concentración alemán de Bergen-Belsen.
Ana Frank murió de tifus en marzo de 1945, a los 15 años, poco antes de que fuese liberado ese campo de concentración, donde había sido recluida junto a su madre y su hermana, quienes también fallecieron ahí.
Bajo el título de “El diario de Ana Frank” se conoce la edición de los diarios personales escritos por la niña judía Ana Frank (Annelies Marie Frank) entre el 12 de junio de 1942 y el 1 de agosto de 1944 en un total de tres cuadernos conservados a la actualidad, donde relata su historia como adolescente y el tiempo de dos años cuando tuvo que ocultarse de los nazis en Ámsterdam, durante la Segunda Guerra Mundial.
Los escritos, símbolo y testimonio del horror de la Holocausto relatado en primera persona por la joven, fueron traducidos a unas 70 lenguas y se vendió en más de 100 países.



