El genial saxofonista de jazz ya tiene su placa en el icónico teatro Apollo de Harlem, en Nueva York, junto a las de Billy Holiday, Steve Wonder y Ella Fitzgerald.

Charlie Parker tiene ya tiene su nombre en el Paseo de la Fama del icónico Teatro Apollo de Harlem, en Nueva York, un escenario de las destacadas figuras afroamericanas y con el que el saxofonista mantuvo un vínculo cercano.
«Charlie ‘Yardbird’ Parker» reza en una placa de bronce, que tiene a su lado las de Billy Holiday, Steve Wonder y Ella Fitzgerald, entre otras estrellas, y muy próxima de la de Celia Cruz, la única latinoamericana en el Paseo, ubicado justo debajo de la marquesina del teatro, que tuvo prohibida la entrada a negros desde que abrió en este vecindario en 1914 y hasta 1934.
El Teatro Apollo, que comenzó el Paseo de la Fama en 2010, presentará por primera vez una ópera que debutará en Nueva York el próximo viernes, inspirada precisamente en Parker, que será llevada a ese famoso escenario por la Ópera de Filadelfia, que protagonizará Lawrence Brownlee.
Parker, considerado uno de los mejores intérpretes del saxofón alto en la historia del jazz, tuvo problemas de adicción a la heroína, que comenzó casi desde su adolescencia y que llegó a costarle la vida, a los 34 años.
Charlie Parker nació el 29 de agosto de 1920 en Kansas City. Conocido también como “Bird” o Yardbird”, desde su infancia fue un apasionado del jazz, iniciándose profesionalmente a los diecisiete años en las mejores orquestas de su ciudad, principalmente en la de Jay McSahnn, con la que grabó sus primeros solos en 1941.
Viajó a Nueva York, donde lideró el movimiento junto al trompetista Dizzy Gillespie. Allí se eestacó en las Jam Sessions del Monroe’s y del Minton’s, donde le introdujeron Kenny Clarke y Thelonious Monk, también en las orquestas de Earl Himes y Billy Eckstine.
En el ámbito musical, junto con Dizzy Gillespie, Parker puso patas para arriba el jazz y le dio un ritmo mucho más sincopado e improvisado que dio el relevo al encorsetado swing. Ese sonido se transformó en el bebop, caracterizado por la velocidad de sus tempos y la experimentación armónica.
En 1945, el sello Savoy empezó a publicar las primeras obras enmarcadas en ese estilo, que rápidamente contagió a muchos otros jazzeros, y que al poco trascendió su condición estrictamente musical para convertirse en elemento canalizador de una reafirmación generalizada de la cultura negra en Estados Unidos.
En 1953, Parker formó parte del quinteto integrado por Gillespie, Charles Mingus, Bud Powell y Max Roach. Maestro, entre otros de Miles Davis, es autor de varios temas que se convirtieron en estándares del jazz, como “Anthropology”, “Ornithology”, “Scrapple from the Apple”, “Ko Ko”, “Now’s the Time” y “Parker’s Mood”.
En el año 1946 sufrió un infarto y en sus últimos años problemas físicos no le permitieron actuar de forma regular. En 1947 tras pasar una temporada hospitalizado a causa de una depresión nerviosa forma su propio conjunto con Duke Jordan, Tommy Porter, Max Roach y Miles Davis, con los que realizará algunas de las más importantes grabaciones de la historia de esta música.
Charlie Parker falleció en Nueva York el 12 de marzo de 1955 en el Standhope Hotel de Nueva York. Cuando hicieron la autopsia el informe señaló que padecía neumonía, úlcera y un avanzado estado de cirrosis, rematado todo ello con un ataque al corazón.
El médico forense, que no sabía que quien se trataba, describió ese cuerpo inerte como el de un hombre de unos cincuenta o sesenta años, muchos más de los escasos 34 años que tenía.



