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Una muestra parisina agrupa cerca de 40 cuadros del pintor impresionista holandés, tomando como eje transversal  el análisis de su obra realizado por el poeta maldito francés.

Vincent van Gogh.  The Bedroom, 1889.  Oil on canvas.

En una muestra del  parisino Museo de Orsay se bucea en la frontera entre la locura y el genio en la que vivió Vincent Van Gogh en una exposición que agrupa cerca de 40 cuadros del pintor impresionista holandés, tomando como eje transversal  el análisis de su obra realizado por el poeta francés Antonin Artaud.

Artaud  fue un artista multidisciplinario que pasó nueve años internado en un hospital psiquiátrico y acusó a la sociedad de ser responsable del “trágico destino” de creadores innovadores como Vincent Van Gogh, le explicó a la agencia de noticias Efe la curadora de la exhibición, Isabelle Cahn.

En el texto “El suicida de la sociedad”, escrito en 1947 con motivo de una retrospectiva sobre Van Gogh organizada por el Museo de la Orangerie de París, el escritor argumentó que la falta de apoyo social empujó al pintor holandés “a la desesperación y a la miseria” hasta llegar al suicido.

En esta muestra, “Van Gogh/Artaud. El suicida de la sociedad”, las citas del libro del escritor acompañan la selección de obras, que se eligieron porque eran conocidas al dedillo por Artaud y entre las que destacan las pinturas “Noche estrellada”, “La habitación” o “Autorretrato delante del caballete”.

La exposición  plantea el debate sobre los nubosos deslinden que separan el arte de la locura, algo que “traza la sociedad y que varía a lo largo del tiempo”, señaló la curadora de la muestra, que se podrá ver hasta el 6 de julio.

Artaud admiraba la “fina capacidad de observación” del pintor y consideraba que tenía una gran sensibilidad y una “extraordinaria lucidez”, la cual le permitía “ver más lejos, infinita y peligrosamente más lejos, que la realidad inmediata y aparente de los hechos”.

Para Cahn, Artaud tenía razón en sus planteos, porque la pintura de Van Gogh parte de escenas simples y no de mitos literarios, por ejemplo, para hablar de “verdades y realidades cósmicas, sobre todo en los grandes paisajes”.

“Van Gogh es solo un pintor y nada más”, escribió el poeta maldito francés. “Nada de filosofía, de mística, de rito, de ocultismo, de liturgia, de Historia, de literatura o de poesía, pero para entender una tormenta en la naturaleza (…) únicamente podremos acudir a él”.

Esta muestra “invita a comprender lo esencial de su pintura y a desembarazarse de la leyenda en torno a Van Gogh”, explicó Cahn, que escapa de la imagen estereotipada del pintor.

Determinados momentos violentos que marcaron su biografía, como la pelea con el pintor Paul Gauguin en la que terminó cortándose una oreja, alimentaron un mito que justificaba “unas pinturas que se consideraban excesivas en relación al arte de su época”, resumió Cahn.

Además de los cuadros de Van Gogh, la exhibición incluye algunos dibujos realizados por Artaud, que comenzó en esta disciplina como una terapia durante los años en los que estuvo internado en un psiquiátrico.

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