Share Button

Por Edgardo Solano

La violinista de este numeroso combo femenino explica cómo es el sonido de “Sirenas de la jungla”, el segundo disco de la banda, que sucede a “Son y se hacen”.

0001271462

 

Las Taradas, luego de su promisorio primer opus editado en 2012, ya tienen listo a su sucesor, “Sirenas de la jungla”, con el que continúan su búsqueda estilística, aunque sin perder del todo el eje de la sonoridad de los años ’30, ’40 y ’50 que les dio su sello característico.

El disco anterior es más acústico, en este nuevo disco agregamos más instrumentos, como guitarra y bajo eléctrico, batería, otra percusión y más vientos. Es un sonido más power, un sonido más grande que el del disco anterior”, le comenta a Crónicas y versiones Rosario Baeza, la violinista del grupo, sobre algunos de los cambios con respecto a “Son y se hacen”, el primer disco.

Esta “Orquestina de señoritas” en este nuevo álbum agrega, como otro elemento saliente, composiciones originales de la banda. “Además incorporamos cinco temas nuestros, igual seguimos con las reversiones de temas que son más de lados B, salvo ‘Santa Marta’, del disco anterior, el resto de los que veníamos haciendo no son tan conocidos”, acota.

“La preferida”, con Paula Maffía en primera voz, uno de los temas del nuevo disco y que la banda comenzó a difundir a modo de adelanto del disco, tiene una impronta de bolero y hasta de culebrón. “Tiene un sonido acústico, es más fiel a lo que veníamos haciendo”, agrega Rosario sobre esta composición.

Otros de los temas nuevos y de autoría propia es “No me entiendes”, con Baeza en primera voz, cercano a la música negra con un aire Motown y a las cantantes al estilo de Aretha Franklin, y con unos coros que coquetean con el gospel que completan el combo. También, como otra novedad, incluyen en “Sirenas de la jungla”, un tema netamente instrumental.

Entre las reversiones del nuevo álbum, pasadas por el tamiz de la banda, están la milonga “Oro y plata”, con letra de Homero Manzi y música de Charlo, y hasta un cuarteto de los cordobeses del Cuarteto Leo, unos de los combos fundadores del género, entre otros temas.

Del estudio al vivo

Este nuevo trabajo va a ser presentado en sociedad en el Teatro Vórterix, en el barrio porteño de Colegiales, este jueves, y luego de una actuación en Mar del Plata, la banda va a cerrar el año en Caras y Caretas el 26 y 28 de diciembre.

La banda, que lleva un lustro en escena, nació casi como una experiencia lúdica y emulando a las Andrews Sisters, luego superó las expectativas de sus fundadoras y fue logrando masividad y reconocimiento por una propuesta original. “No somos muy conscientes de los que pasa afuera”, admite Rosario ante este furor.

Luego de un álbum debut exitoso, muchas bandas quedan a la sombra de esa obra a la que no logran doblegar con discos posteriores, aunque no es el caso de Las Taradas. “Nuestro segundo disco tiene más identidad, es el resumen de lo que venimos tocando en vivo. El primero fue más azaroso, recopilamos ahí los temas que veníamos tocando en vivo, fue un disco más naif, ahora estamos más maduras y tenemos una orquestación más fuerte y un sonido más dramático, los temas los elegimos para generar climas, nos dicen que hasta parece una banda de sonido”, explica.

Este nuevo disco fue grabado en los estudios ION bajo la producción artística de Lucy Patané, guitarrista del grupo, y del uruguayo Julio Berta, que en su largo curriculum incluye haber trabajado junto Jorge Drexler. “Trabajaron en un criterio conjunto. Esta bueno que algún integrante de la banda de encargue de la producción y Julio es muy flexible y versátil y es muy importante su trato humano, fue como una Tarada más”, señala Rosario, o “Exaltación de la Cruz”, su alter ego dentro del grupo.

Además de la mencionada violinista, el numeroso combo femenino se completa, cosn sus respectivos nombres de fantasía, con Nati Gavazzo como «La tía Nidia López do Pandeiro» en percusión y voz, Paula Maffia como «Doña Luisa Malatesta» en voz, ukelele y acordeón, Lu Martínez como «Encarnación de los Males» en contrabajo y voz, Lucy Patané como «Lucía de Paco» en guitarra y voz y Marcela Galván Alberti como «Kelly G» en clarinete, saxo soprano y voz.

Con camino propio

Rosario Baeza comenzó su formación académica del violín a los 11 años, aunque siempre estuvo más cerca de la música popular, como el jazz y el swing, que de una orquesta. “Con el violín empieza el camino académico del beber ser, tenés que ser muy valiente para empezar su propio camino, en la música popular hay muchos violinista sólo en el folklore. No me veo siendo parte de una orquesta”, señala.

Al margen de ser parte de Las Taradas, Rosario está al frente de las Holy Cows, un grupo femenino de música country con siete años en los escenarios y que acaba de sacar su primer disco.

Las Taradas, «La preferida»

Visits: 116
Share Button