Por Edgardo Solano
Este cantautor y guitarrista despliega su capacidad compositiva y como intérprete en su auspicioso debut en solitario, junto a un nutrido grupo de músicos estables e invitados.

Juan Pablo Grossi editó “Tiempo para ser”, su auspicioso primer opus en solitario, en el que transita por la canción de autor, la trova y coquetea con otros ritmos, con un estilo personal enriquecido por distintas influencias.
Este cantautor y guitarrista se pone al frente de este proyecto que empezó a gestar hace un año en paralelo con Maldita Wendy, la banda de la que forma parte hace casi una década y en la que también imprime su propio sello, más allá de ser un proyecto colectivo.
Además, de transitar el repertorio del disco, en sus toques en vivo este artista oriundo del sur del Conurbano bonaerense versiona composiciones ajenas, como de las de Ismael Serrano y Silvio Rodríguez, entre otros, que son además principales influencias. En esta aventura solista tiene como aliados estables en los escenarios a Jorge Grossi y al percusionista Daniel Giraldi.
En “Tiempo para ser”, donde monopoliza buena parte de las composiciones y comparte autoría en algunos tracks, parte del formato de canción de voz y guitarra, tanto la propia como la Jorge Grossi, que destaca en sus fraseos y punteos.
Además, se suman un nutrido de grupo de músicos invitados, varios de Maldita Wendy, que ornamenta con buen gusto los temas del disco con gratos aportes y arreglos, de esos que no desarreglan.
“Tiempo para ser” abre con “Vía Madrid”, con letra de Marcelo León dedicada y basada en la vida del propio intérprete y citando a la Meca de trova, que es la ciudad incluida en el título del tema. Se lucen aquí el cello de Agustina Garay y el clarinete de Noelia Díaz.
En “Tiempo dirá” sorprende el registro vocal de Daiana Iberra, la cantante de Maldita Wendy, en una bonita y nostálgica lírica. El clima íntimo irrumpe en “Canción en Colonia” con sólo la voz de Juan Pablo y las cuerdas de la guitarra de Jorge.
La cadencia de “Tu voz” coquetea con aires folklóricos con un bombo legüero incluido y la voz de Luz Pedroza, otra de las convidadas en el álbum. “Tiempo para ser”, el tema que le da título al disco, plantea la retórica interrogación de “¿Y si no hubiera próxima vez?” a propósito de los vaivenes de la vida, en uno de los temas más bonitos de este trabajo.
La voz de Juan Pablo, sin tener un estridente registro vocal, lo convierte en un eficaz decidor e intérprete de sus propias líricas y melodías, en las que se destaca como un notable compositor y narrador de historias, contadas cada una en poco más de tres minutos.
El bajo y la percu marcan el pulso de “Siempre volvés”, en un tema con aires latinos, donde se suma a la composición y a las voces Seba Cóppola, otro cantautor emergente para tener en cuenta.
La romántica, sin caer en clichés bobalicones de esta temática, “Antes de conocerte” comienza a cerrar este trabajo. Con cierto aire sutil de candombe, cierra el álbum “Tribunas color cielo”, que Grossi le dedica a su Temperley querido y, entre líneas, a quienes le trasmitieron el amor esa camiseta.
El clip de «Tribunas color cielo»



