Share Button

El bandoneonista, en formato de trío, adelanta en una serie de actuaciones a “En su huella”, un disco homenaje a Pichuco.

El bandoneonista Rodolfo Mederos se presentará, en formación de trío, para adelantar “En su huella”, su nuevo disco, que consiste en un homenaje a Aníbal Troilo, el viernes 1, el sábado 2, el viernes 8 y el sábado 9 de septiembre en Circe Fábrica de Arte, en Córdoba 4335, del barrio de Palermo.

En estos conciertos abundarán además otras composiciones habituales del repertorio del trío, como las creadas en relación a los poemas de Juan Gelman y diversos temas clásicos como “Merceditas”, “Canaro en París” y “Milonga de mis amores, entre otros.

Este nuevo álbum de Mederos expresa de algún modo un agradecimiento por el vasto aporte que hiciera “Pichuco” al lenguaje del tango  en la segunda mitad del siglo XX, no sólo desde su maravillosa  obra musical sino también desde su modo de sentir y de ser porteño.

El Rodolfo Mederos Trío se completa con Armando De La Vega en guitarra y Sergio Rivas en contrabajo. A los temas cantados se suma Leandro “Negro” Falótico, para aportar su voz aterciopelada y una refinada interpretación. Esta formación de músicos intimista de maestro, permite una escucha atenta, sensible e introspectiva para disfrutar los matices y sutilezas de los arreglos.

El título del material “En su Huella” hace mención a que el mejor homenaje a Troilo quizás sea transitar por su huella, rica en músicas bellas, en arreglos memorables y en una ética al servicio de este arte noble y popular.

LEA MÁS: 

La Orquesta del Tango de Buenos Aires homenajea a Aníbal Troilo

Bandoneonista, arreglador y director, Rodolfo Mederos nació en 1940 y pertenece a la denominada generación intermedia del tango, que empezó a destacarse en el género en los ‘60 con el grupo Octeto Guardia Nueva, que llamó la atención de Astor Piazzolla.

El célebre compositor le propuso a Mederos que viajara desde Córdoba -donde estudiaba Biología- a Buenos Aires para apadrinarlo. Por aquellos años, Mederos también se relacionó con el bandoneonista Eduardo Rovira, un talento de la vanguardia tanguera.

En 1969 se integró a la orquesta de Osvaldo Pugliese, tras la escisión de varios de sus músicos, que formaron el Sexteto Tango, y compartió filas con jóvenes bandoneonistas que ingresaron en la misma época, como Daniel Binelli y Juan José Mosalini.

Con ellos dos formó en 1972 el Quinteto Guardia Nueva y en 1976 creó Generación Cero, ligado a una nueva estética, tan influida por el tango como por el jazz.

También se convirtió en el primer bandoneonista en tocar en un disco de rock en el tema “Laura va”, de Luis Alberto Spinetta, que formo parte del primer disco de Almendra.

Share Button