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Esta exposición homenajea a uno de los mayores exponentes de la pintura argentina y maestro de varias generaciones de artistas.

 

 “Spilimbergo dibujante, obra sobre papel, 1918-1964”, una exposición que homenajea a uno de los mayores exponentes de la pintura argentina y maestro de varias generaciones de artistas, será inaugurada el próximo 6 de julio, a las 19, en el Centro Cultural Borges.

La muestra estará integrada por obras de colecciones privadas, de la ex Colección Antonio Enea Spilimbergo y parte de la colección privada de Leonardo Enea Spilimbergo, nieto del artista, quien tuvo a su cargo la selección del material y curaduría.

En la muestra se exhibirán más de 60 obras en papel, entre dibujos en sus distintas técnicas (lápiz, tinta, carbonilla, pastel), grabados y monocopias, y muchas obras que nunca fueron exhibidas anteriormente ante el público.

Por su parte, los dibujos estarán acompañados por documentos y fotos del artista que permitirán reconstruir el contexto social y cultural en el que desarrolló su trabajo.

Sus años de formación en la Academia Nacional de Bellas Artes, el viaje de estudios a Europa, el contacto con la vanguardia, su trabajo como muralista y su recorrido por los más variados géneros (retrato, paisaje, dibujo erótico) son algunos de los hitos que se podrán recorrer en la muestra en Viamonte 525, de la Ciudad de Buenos Aires.

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Lino Eneas Spilimbergo, nacido en Buenos Aires 12 de agosto de 1896, es considerado uno de los grandes maestros del arte argentino.

Las primeras obras de Spilimbergo responden a un lenguaje naturalista con el que el artista representa paisajes desolados y personajes humildes del interior del país. Durante su etapa europea en París se incorpora al taller de André Lhote y bajo su influencia, procura conciliar la tradición de la pintura renacentista con el espíritu del arte moderno.

De este modo, sus búsquedas se orientan hacia el llamado “retorno al orden” de los artistas de la Escuela de París. En el mismo sentido puede percibirse en su obra la gravitación del Novecento italiano.

Desde el punto de vista iconográfico, Spilimbergo se ocupa de la figura humana, el retrato, la naturaleza muerta, el paisaje y escenas de crítica social o de alegoría simbólica. En general su pintura está regida por el concepto de claridad formal y estructuración geométrica de las formas y el espacio, que con frecuencia llega a un alto grado de despojamiento.

En ocasiones, como en la serie de “Las terrazas”, asume un realismo inquietante de tono casi onírico, a la manera de la pintura metafísica italiana.

Dentro de la técnica del grabado, el artista alcanza un notable dominio en la práctica de la monocopia con la que realiza series de intensidad expresiva y descarnada observación crítica como la dedicada a la Breve historia de Emma. Este artista murió en Unquillo, Córdoba, el 16 de marzo de 1964.

 

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